Bella musa de verano, musa de una vida. Pasión incontrolable de mi deseo.
Creadora de mis plabras, dueña de mis sentimientos.
Princesa sin trono, dueña de la apatía, observa la mirada de tu humilde subdito, escucha el latir de su pecho que se marchita en tu espera.
Temerosa hada vuela a los brazos de quien por siempre te ha de amar.
jueves, 9 de agosto de 2007
Nocturna
Placida y tempestuosa noche aquella que te soñé.
Dulce plegaria donde sin conocerte dibuje tu sonrisa y desee tus labios.
Misteriosa Noche nacida del deseo, suave caricia regalo de una vida la cual me debia tenerte.
Eterno segundo aquél en que mis labios besaban tu cuello y me decias te amo.
Dulce plegaria donde sin conocerte dibuje tu sonrisa y desee tus labios.
Misteriosa Noche nacida del deseo, suave caricia regalo de una vida la cual me debia tenerte.
Eterno segundo aquél en que mis labios besaban tu cuello y me decias te amo.
Silencio
Dulce canto nocturno, suave serenata de una pasión olvidada donde las horas vienen y van en un simple suspiro. Mi mente viaja incierta y apresurada mas no existe reloj que pueda medir el tiempo del alma.
Dolorosa pasión sin correspondencia en el amargo deseo del deseo mismo.
Triste y vana soledad, ferviente compañera del desprecio, libérame del tormento que por dentro me corroe.
Ajena y desgarrante apatía, aléjame de este sentimiento que me devora por dentro.
Venerable tiempo, magnánimo Juez de una vida permite que las arrugas y canas que en mi han de nacer me permitan olvidar a quien una vez amé.
Dolorosa pasión sin correspondencia en el amargo deseo del deseo mismo.
Triste y vana soledad, ferviente compañera del desprecio, libérame del tormento que por dentro me corroe.
Ajena y desgarrante apatía, aléjame de este sentimiento que me devora por dentro.
Venerable tiempo, magnánimo Juez de una vida permite que las arrugas y canas que en mi han de nacer me permitan olvidar a quien una vez amé.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)