lunes, 31 de octubre de 2011

Idem


No siempre las cosas son lo que parecen, pero sobre todo, no siempre las cosas son lo que nos gustaría que fueran... Algunas veces parece que cambiamos, pero en realidad no lo hacemos, simplemente descubrimos algo sobre nosotros que no conocíamos...

Me encuentro en un limbo bastante extraño, algunas veces me subo a mi coche, bajo las ventanas y me quedo un par de minutos pensando en todo y en nada... Creo que la introspección es una maravilla, que es un arma de mejora continua... Pero también creo que es fácil abusar de ella y la mente es un lugar peligroso...

Me cuesta trabajo distinguir dimensiones sobre todo lo que ha sucedido últimamente, por momentos creo que he avanzado tan poco, que me he estancado, pero en algunos instantes de claridad veo todo el largo camino que he recorrido...

Hace poco en varias entrevistas de trabajo donde quedé me hicieron la misma pregunta con diferentes palabras que básicamente se reducía a: ¿Cuál es tu ventaja competitiva? Y mi respuesta de una forma u otra fue una mezcla de todo lo que he vívido. Y es irónico porque tanto me quejé de Chiapas, sin embargo ha sido clave para formar quien soy... Todo se resumió a contar lo que pasó cuando hice el trámite para terminar la carrera aquí... Yo necesitaba autorización y una firma para un par de materias, era un lunes, me desperté a las 5:30 a.m. me arreglé, salí a la universidad, pase por un café y me senté afuera de una oficina de 7:00 a.m. a 10:00 p.m. No desayuné, no comí, y cené a las 12:30 a.m. Ese día no me atendieron. El martes me desperté a las 5:30 a.m. me arreglé, salí a la universidad, pasé por un café y me senté afuera de la misma oficina de 7:00 a.m. a 10:00 p.m. No desayuné, no comí y cené a las 12:30 a.m. Ese día tampoco me atendieron... Me atendieron el Jueves a las 5:30 de la tarde. Y aunque al principio después de 4 días de espera me rechazaron, no me salí de la oficina hasta que me aceptaron la documentación y firmaron las materias 1 hora después, porque yo sabía perfectamente que lo que estaba haciendo no era incorrecto, era mi derecho. Mi ventaja competitiva es que siempre estoy dispuesto a caminar el kilómetro extra...

Cumplí viejas y nuevas promesas, volví... Y ahora estoy aquí, de nueva cuenta cambiando todo lo que se supone que debería de ser mi vida en estos momentos, lleno de cicatrices y de recuerdos iniciando una nueva vida, un nuevo camino... No se que vaya a pasar, no se que me depare el destino, pero se que nunca me quebraré, porque mientras siga habiendo aire en mis pulmones nunca bajaré la mirada.

1 comentario:

Helena Desparta dijo...

la mente es un lugar peligroso, en ella se esconden las mas brillantes y magnificantes maravillas, pero tambien nuestros deseos y pensamientos más oscuros y recónditos....

lo has logrado... sigues adelante, las cicatrices te ayudan a saber quien eres. fueron heridas en su momento pero ahora son marcas de lucha y de experiencia.