lunes, 19 de diciembre de 2011

Let



Estoy hecho pedazos, no hay parte del cuerpo que no me duela... Tenía 10 años sin ponerme un snowboard y hoy quise esquiar como si nunca lo hubiera dejado de hacer...

Tal vez suena tonto, pero esta es la historia de la lata:

Compré unas cajas de latas de coca vanilla... Y la última lata de la última caja por alguna razón que desconozco cada vez que me la iba a tomar algo sucedía que me forzaba a dejarla a un lado para acordarme de ella cuando ya estaba al tiempo... Justo como una maldición... Así que lo mismo sucedió la noche antes de salir de México... Cuando tomé mi maleta y mis cosas para viajar vi de reojo la lata al tiempo y dije a la fregada en algún punto me la tomo... La cosa es que no encontré donde meterla a enfriar, por lo que la llevé en la mochila todo el camino, cuando llegué a Vail lo primero que hice fue estacionar la camioneta y enterrar la lata...

Ya me la tomé... Valió la pena...

No quiero dejar de escribir, porque al terminar tengo que dormir, y para hacer eso me debo levantar, suspender la lap, lavar la boca y acostar... Me duele todo demasiado...

Fuck it good night...

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