viernes, 30 de septiembre de 2011

BECOMING

¿Qué camino debemos de tomar cuando no sabemos quiénes somos ni a donde debemos llegar?

Todas las historias deben evolucionar.

He soñado con una época antigua, tiempos ajenos que amedrentan pareciendo mejores que los propios. La fogata alumbra la lúgubre oscuridad del bosque inexplorado, el silencio se corrompe con el ruido de la fogata y un tordillo inquieto. La nieve cubre todo a la vista y pequeños rayos de la luna con suave tacto rozan las copas de los árboles, el viento es helado y el frío cala hasta los huesos. Me levanto y con un movimiento rápido dejo caer una pesada manta cubierta con piel de oso, tomo una bolsa del piso y camino hacia el imponente caballo blanco, coloco una túnica blanca sobre mi espalda, la fogata se consume mientras ajusto los amarres de la silla, hora de partir y seguir mi camino. El caballo apresura el paso, faltan dos días de camino, el bosque parece infinito, un pequeño brillo se refleja sobre el acero de una pesada espada que armoniza con cada galope cuando choca contra las hebillas del caballo, el sol ha comenzado a salir sus suaves rayos tocan el bosque, pero el frío continua, el sudor del caballo resbala por sus flancos, esta tan cansado como yo, hemos cabalgado mucho tiempo, es hora de hacer una fogata y descansar un poco, bajo del caballo y aflojo sus amarres, tomo la bolsa y saco comida, el caballo pasta mientras busco agua y madera, me acerco al arroyo y veo a mi alrededor, a lo lejos sobresale el humo de una fogata ajena a mí, me han seguido por días... Ahora están más cerca. Tomo los troncos y preparo el campamento, la fogata calienta mi cuerpo mientras me preparo para dormir, de repente algo inquieta al gran tordillo, alguien me observa pero no se acerca, era cuestión de tiempo. Lentamente camino al caballo, un paso a la vez, completamente tranquilo tomo la espada, en un acto natural casi desapercibido, nada pasa, nadie se acerca, sé que hoy tampoco dormiré, tendré que montar guardia, el caballo no aguantaría seguir el camino. El sol se está poniendo, será una larga noche, mi cara se ha entumecido, me tiembla la espalda y la boca se mueve sola, el frío ataca de nuevo y el fuego no es suficiente. Tomo el pesado abrigo de oso y me tapo con él, recargado en un árbol con el fuego a unos centímetros vigilo mí alrededor, mantengo un arco y una flecha cubiertos por el abrigo, estoy listo para disparar, la espada esta clavada a un metro de mí, la distancia perfecta.

Las horas pasan lentamente, cada segundo pesa más que el anterior. La danza de las llamas me arrulla y las copas de los arboles me cantan una canción de cuna, el cuerpo me pesa, no he dormido en días, pero debo poner atención. ¡No te duermas! Me repito una y otra vez… Mis parpados pesan demasiado, mi cuerpo se relaja. El gélido aire se disipa suavemente, el bosque se convierte en un pastizal que me rodea, pequeños rayos de sol atraviesan la copa del árbol y acarician mi rostro. Mis dedos juegan con la hierba, respiro profundo llenando mis pulmones con la fragancia de las flores, de la manzanilla y las rosas. Escucho pasos detrás del árbol, no estoy solo, alguien se acerca. Un olor a cítricos inunda mi pecho, soy feliz, por mucho tiempo no lo había sido, pero ahora soy feliz. Embriagado por el aroma inclino suavemente mi cabeza y miro de reojo a mi lado, los rayos del sol me ciegan, pero lentamente aparece un vestido blanco que danza plácidamente con el viento, la conozco, pero es como verla por primera vez, mis ojos recorren los suyos, su nariz, sus labios, su figura. Mi boca se mueve lentamente y suspira.- Estoy completo.- Ella sonríe y se hinca frente a mi, toca mis mejillas y besa mi frente.- Siempre Aquí.- Me dice.- Siempre aquí….- Sus ojos son azules como el mar a la sombra, verdes como los campos de verano al sol y grises como el acero al anochecer. Su piel es suave y cálida. No importa que haga ni a donde vaya, su aroma siempre es el mismo. Suavemente besa mis ojos y susurra al oído.- Debes moverte, abre los ojos, ¡Pelea!.-

El calor escapa de mi cuerpo, el viento gélido congela mis pulmones, apenas puedo sentir mis manos aferrándose al arco, el crujir de los arbustos me pone en alerta, alguien se acerca, puedo escuchar el filo de una espada cortando el viento. Dejando caer el abrigo me levanto y encajo la flecha en la garganta del hombre frente a mí, puedo sentir su calor escurriendo por mis manos en un río carmesí y la vida escapando de sus ojos. En un movimiento fluido tomo la espada y rechazo el golpe de un hombre que se abalanzaba tras de mí, golpe tras golpe nos abrimos camino entre el silencio del bosque mientras un tercer atacante escapa de la escena. Los ataques del hombre son certeros y seguros pero en un movimiento suave el filo de la navaja que portaba en el cinturón le detiene del cuello haciéndole caer.

Aún desorientado me recargo contra el árbol para recobrar el aliento, pero el relinchido del tordillo me recuerda que es hora de escapar, rápidamente agarro mis cosas y ajusto los amarres del caballo.

jueves, 29 de septiembre de 2011

Ev.

Fear is a disease; hope is its only cure.

Honor is the only way...

domingo, 25 de septiembre de 2011

Principio

He viajado a un lugar obscuro del que me ha costado mucho trabajo regresar, mucho ha sucedido y por momentos era demasiado difícil encontrar el camino a casa. Lamento no haber podido estar para todos ustedes, mis hermanos, tanto como me hubiera encantado estar. Se que algunos han pasado momentos tortuosos, confusos y se han sentido solos. Por ello me dirijo a ustedes para hacerles ver lo grandes que son y lo que he visto.

He visto a mis hermanos crecer, les he visto convertirse en el pilar de sus hogares en momentos de enfermedad, les he visto convertirse en verdaderos hermanos mayores, en héroes. Les he visto formar nuevos hogares y levantarse como cabezas de familia, les he visto levantarse aún con temor y ver a un nuevo mundo a los ojos, les he visto buscar un destino más grande del que jamas se puso frente a ustedes.

He tenido el honor de sangrar, de llorar, de caer y de temer a su lado...

He tenido el privilegio de levantarme junto a ustedes y muchas veces apoyarme en sus hombros cuando no he podido caminar.

Me han enseñado a seguir adelante, a trabajar, a desear y a soñar con cosas que parecerían tan simples como llegar a dormirse a mi sillón, estudiar toda la madrugada sin descansar antes de un examen, saludándome y buscándome cuando me sentía más solo, dándome el honor de llamarme su mejor amigo, haciéndome despertar cuando estaba equivocado, esperándome años aunque no estuviera sin olvidarme, jugando un buen partido de front...

Me han dado más de lo que yo jamás podría pagarles y lo han hecho esperando nada a cambio. Me han hecho sentir amado, necesitado y a veces admirado. No se que pude haber hecho alguna vez para merecer personas como ustedes a mi lado... Por ello creo que en todo momento debo buscar retribuir algo, un poco de todo lo que me han regalado.

Todos somos resultado de aquello que nos rodea, hoy tengo el orgullo de decirles que ustedes me inspiran a buscar ser un mejor hombre cada día.

Y Quiero que recuerden esto: Este es el principio de nuestra historia, el principio de nuestro futuro, sepan que las paredes no están puestas ahí para que no las pasemos, están puestas ahí para que quién en verdad no desea algo no las pase. Nunca dejen de desear...

Un león vive en sus corazones, el mismo león que ha vivido en el corazón de los grande guerreros de antaño... Teman si han de temer, pero nunca bajen la mirada solo levanten sus espadas y luchen por lo que aman y desean que todos ustedes son guerreros, los más grandes que haya tenido el honor de conocer.

No dejen que la incertidumbre del futuro les corroa, luchen y sueñen, se que alguna forma encontraran para salir adelante.

Nunca se sientan solos, porque aunque no pueda estar ahí con ustedes físicamente saben que siempre estaré ahí deseando lo mejor para sus vidas.

Les amo y les agradezco siempre estar ahí y haberme salvado el pellejo incontables veces.

Ha sido un honor compartir mi vida con ustedes, será un orgullo me permitan seguir ahí...