Existe un revolucionario dentro de cada uno de nosotros, no existe duda alguna. Sin embargo existe una gran diferencia entre ser un hombre o mujer que lucha y defiende sus creencias a ser una bola de niñatos remilgosos que tiene demasiado miedo a la vida como para enfrentarla...
Existe una constante. Kinder, primaria, secundaria, preparatoria, universidad... Desde que nacemos somos preparados para ser aptos. Nacemos para trabajar, para ser útiles y productivos. Es cierto que el dinero no compra la felicidad... Pero prefiero llorar en un Ferrari...
La vida se construye, no llega de un momento a otro, no es como una película de terror en donde te tapas los ojos y esperas a que lo peor pase... Si te tapas los ojos te perderás el viaje...
No hay comentarios:
Publicar un comentario