Por momentos me encuentro meditando, en un estado extraño, como si estuviera alerta y al mismo tiempo anestesiado, algunos le llaman locura...
En mi locura de vez en vez caigo en extraños lapsos de lucidez... Y es ahí cuando casi de forma incomprensible descubro que mi mente quisiera gritar, vomitar y golpear con puños cerrados todo aquello que no comprendo...
Me siento atrapado por las mascaras que ocultan mi rostro y caen como anclas sobre mis hombros, esa sombra de eterno calculo y sigilo inalterable...
He saboreado el amargo sabor de mi sangre al morder mi lengua por no decir a los demás lo que en verdad pienso...
Este momento es irritante, no porque me sienta enclaustrado sino porque estoy preparado para perdonar, pero detesto saber que para hacerlo tengo que permitir a mi corazón hablar y se que al hacerlo personas importantes se marcharan...
Me siento en un hilo entre la soledad y la ira...

No hay comentarios:
Publicar un comentario