sábado, 18 de febrero de 2012
Trigger
El otro día leía sobre armas de fuego, y es que hay algo sobre ellas que me parece muy real. Y no es el hecho de que una bala cruzando tu cerebro demasiado rápido te lleve a conocer a tu creador. Sí no toda la función del mecanismo, y es que creo que de una forma u otra la vida funciona de la misma manera.
Creo que hay ciertas situaciones que nos preparan para enfrentar la vida, nos enseñan a reaccionar.
Siempre algo o alguien se encarga de tirar del gatillo y es ahí cuando todo lo demás depende de nosotros...
jueves, 16 de febrero de 2012
Flawless
Algunas veces pasan cosas que deseábamos no sucedieran o ni siquiera teníamos contempladas, y es ahí cuando debemos aprender a adaptarnos...
Todo puede ser muy simple. En un principio haces lo que debes de hacer y al final esperas lo mejor...
En estos días aprendí algo muy valioso, existe lo conveniente y lo más rápido, pero no siempre lo conveniente es lo mejor, ni lo más rápido efectivo.
Estoy en uno de los mejores puntos de mi vida hasta el momento... Estoy muy contento con muchas cosas, al fin soy licenciado... Soy el Licenciado Alvarado JAJAJAJAJA Aunque otras cosas son muy difíciles, pero creo que comienzo a estar en paz con muchas de ellas, al fin veo que perdí. Que por más que encantaría que fueran diferentes nunca lo serán... Y ya no se encuentra en mis manos...
En general hay mucho que celebrar!
martes, 14 de febrero de 2012
Safe and sound
When I said, I'll never let you go
When all those shadows almost killed your light
I remember you said, Don't leave me here alone
But all that's dead and gone and passed tonight
Just close your eyes
The sun is going down
You'll be alright
No one can hurt you now
Come morning light
You and I'll be safe and sound
Don't you dare look out your window darling
Everything's on fire
The war outside our door keeps raging on
Hold onto this lullaby
Even when the music's gone
Just close your eyes
The sun is going down
You'll be alright
No one can hurt you now
Come morning light
You and I'll be safe and sound
Just close your eyes
You'll be alright
Come morning light,
You and I'll be safe and sound...
lunes, 13 de febrero de 2012
Ibídem
Su corazón parecía estar fuera de control, sus delicadas manos punzaban y respiraba vacío. Sus pasos se marcaban suaves y serenos, un pie frente al otro casi danzando a través del gigantesco pasillo de mármol, sosteniendo una mirada tranquila y amable. Sus dedos se aferraban a través de un par de largos guantes blancos a una delgada cadena dorada que le colgaba por el pecho, evitando y negando con cada centímetro de su ser mostrar aunque fuera por un segundo la extraña sensación de tambaleo que iba de los tobillos a las rodillas y le presagiaban caer de no mantener cordura.
Gigantescos candelabros dorados alumbraban como soles eternos los altos techos del pasillo enmarcados con cortinas carmesí y sellos dorados.
De vez en vez sus tenues, pero firmes pasos eran silenciados por solemnes sirvientes vestidos de etiqueta que al cruzar a su lado le reverenciaban.
Conforme su respiración parecía recobrarse, ligeramente, pero inolvidable como su aroma al final del pasillo se escuchaba casi como un mormullo un enérgico Vals que empujaba detrás de un par de enormes puertas de roble custodiadas por dos guardias atentos y firmes. Al acercarse se detuvo lentamente hasta posarse sobre sí misma como si nunca se hubiera encontrado en movimiento.
Al lado del pasillo se encontraba un hombre de edad avanzada y mirada servil pero incrustada en un grueso libro de bordes dorados, sujetando una pluma entintada puso sus lentes de vuelta en su lugar y preguntó: ¿A quién he de presentar? Ella, como si la pregunta nunca le hubiese sido hecha inclinó la cabeza y centró la mirada al frente.
Enrarecido el hombre elevó la mirada y apenado corrió a abrir las puertas personalmente tan rápido como la sangre corría a sus mejillas. Empujando tan fuerte como sus piernas aún le permitían logró abrir las puertas de par en par e irguiendose tanto como le era posible presentó: Con ustedes...
Ella dando un par de pasos delicados avanzó hasta el borde de las escaleras, algunos le observaban boquiabiertos, otros fingían continuar cenando o platicando, pero no existían ojos en el enorme salón que no se centraran sobre ella. Algunos codos se lanzaban como balas de cañón contra las costillas de uno que otro marido más obvio de lo permitido. Pero ella solo buscaba un par de ojos, sabía que no debía hacerlo, que tal vez no era lo mejor, pero ella no deseaba nada más...
Su corazón latía pesado, su mano sujetaba las riendas mientras la otra se aferraba a un pañuelo entre sus guantes. Su respiración se mantenía esforzadamente serena presionando contra su pecho, le asfixiaba, pero pasara lo que pasara no lo demostraría. Instintivamente, casi inevitable su mano merodeaba por su barbilla acercando el ligero pero inolvidable aroma del pañuelo a sus labios como si quisiera beberlo.
La brisa refrescaba su rostro. El cielo se encontraba completamente despejado, de un bello color turquesa. Frente a él se abría un enorme campo de pastos verdes y en el centro se encontraba un solitario pero antiguo roble. Sin duda alguna era un día perfecto.
Tras él, a lo lejos podía escuchar una voz que le llamaba, una voz tan gruesa como el rugido de un león que se acercaba rápidamente.
Concentrado y determinado giró con su caballo para observar detrás de él, cinco jinetes aparecieron rápidamente por una loma atrás de él. Avanzando lentamente los hombres se encaminaron hacia él portando largos estandartes, el piso vibraba, y retumbaba como si cientos de truenos le golpeasen.
El hombre de esa voz gruesa se acercó y le dijo: Señor... ... Las filas están cerradas, estamos en posición.
Observando detrás del hombre sus ojos se entrecerraron deslumbrados, miles de hombres con armaduras plateadas aparecían tras la loma ocupando su lugar al lado de él.
Llevando una vez más el pañuelo a sus labios respiró profundamente y le guardó dentro del pecho de su armadura. Inclinándose al flanco de su tordillo tomó un escudo en el que se dibujaba un dragón dorado y sujetando firmemente la empuñadura de su espada giró su caballo, colocando su mirada en la loma del otro lado del roble al centro del campo observó con detenimiento esperando el momento...
Cientos de gritos se escuchaban a lo lejos, era hora... Desenvainando su espada colocó la punta al frente y comenzó a avanzar lentamente, los hombres le siguieron y paso a paso comenzó a tomar velocidad. Su respiración se aceleraba, se tornaba vacía... Conforme recorrían el campo miles de hombres aparecieron tras la loma contraria avanzando a toda velocidad... Todo le era incierto, todo parecía inevitable... Pero él solo buscaba recordar un par de ojos, sabía que no debía hacerlo, que tal vez no era lo mejor, pero él no deseaba nada más...
domingo, 12 de febrero de 2012
I believe in...
Creo que por mucho tiempo se me olvidó voltear al espejo, verme directamente a los ojos y recordar quien soy... No se en que momento sucedió, cuando me convertí en esta sombra acobardada, llena de miedo y resentimiento. Este no soy yo, yo no hago menos a los demás, mucho menos a mí mismo...
¿Miedo a qué? ¿A ser rechazado? Mi padre prefirió largarse a criar caballos y convertir su fortuna en estiércol a quedarse conmigo. ¿A fallar? Ni siquiera podía mantener la temperatura cuando nací. ¿A estar solo? He estado solo años, nunca he encajado realmente. ¿A no lograr lo que quiero? Cuándo tenía seis años mi dislexia estaba tan marcada que la psicóloga dudaba que pasara de preparatoria...
Y aquí sigo, he sido rechazado miles de veces, he fallado más de las que puedo recordar y por todos los años que vengan algunas veces me seguiré sintiendo solo... Pero ese es el punto, nunca dejo de luchar, nunca dejo de creer y nunca dejo de desear...
¿Creer? Creo que seguiré siendo temerario, me seguiré aventando de un avión con paracaídas, seguiré aventándome de pistas negras aún cuando no recuerde bien como esquiar, seguiré persiguiendo a policías de tránsito aún cuando mi coche no circule. Porque me podrán dar miedo los payasos y las arañas, pero morir nunca me ha dado miedo y mucho menos seguiré muerto en vida...
Cada segundo de mí vida he seguido adelante aún sin saber por qué lo hago. Es tiempo de que vuelva a hacerlo y esta vez sabiendo exactamente que camino quiero tomar... Porque ya no me seguiré limitando. Si yo no me limito nadie tiene el derecho de venir a hacerlo... Si quiero mentar madres mentaré madres, si quiero encabronarme hasta vomitar lo haré, si quiero reírme hasta orinarme lo haré porque yo soy quién marca las pautas en mi existencia, nadie más. Le guste a quien le guste, se quede quien se quede, mendigar es para los mendigos. Además no sirvo para eso, nunca me ha funcionado.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)